viernes, 31 de octubre de 2008

"el loco Raúl"

P lasaseábase un muchacho con capacidades diferentes por las veredas de la ciudad en enero caluroso a pleno sol,eran las tres de la tarde y yo,caminaba casi corriendo, diez minutos que me demorara,que digo diez,siete minutos y perdía el coche urbano para llegar hasta mi casa,de lo contrario espearía sentado en la parada del ómnibus una hora hasta el próximo. Observé a este muchacho de unos treinta y cinco años, deslineado, con la barba de tres días, ylos cabellos sin peinar; no era problema el verlo trajinar ya que era querido y conocido por todo el barrio cariñosamente como "El Loco Raúl".El se hacia quitar los bolsillos de los pantalones porque no los necesitaba ya que la pensión la cobraba su madre y a él apenas para conformarlo dos monédas de dos pesos para comprar en sus salidas, caramelos blandos poniéndolos en una bolsita de tela con un cordón que al tirarlo ceñía la boca de dicha bolsita Me detuve un instante y lo vi que "El Loco Raúl"regresaba sobre sus pasos hasta que enfrentó al zaguán abierto de una de las casas de la cuadra, donde yo también podía ver desde la vereda de enfrente el interior del pasillo, momentos que entre el pasaje de los vehículos por la calle pude ver a un niño en su andador que deseaba bajar a la vereda, cosa que no era posible ya que su madre lo sostenía con su mano. El niño quedó sorprendido y el loco Raul también,mirándose ambos fijamente y sin mover un músculo, enese momento interminable hasta yo no podía pronunciar una palabra,la madre del niño rompió aquél silencio entre ambos,saludando al"loco Raul¨,me temí lo peor,ya me lo imaginabaa "El Loco Raúl" abalanzándose sobre el niño y arrancándolo del andador,corriendo con el niño en brazos. Pero no nada de eso ocurrió, "El Loco Raúl"abrió su bolsita de tela,sacó de allí un caramelo y regaló al niño que lo tomó presurosa ansiedad, intercambiando entre ambos una leve sonrrisa. Desistiendo el niño de salir a la vereda en el andador,quedándose comodamente sentado a degustar el caramelo, cuando levantó la vista para extender su brazo y pedir otro, "El Loco Raúl" ya se había ido.Porque tenía la misión de entregar los caramelos que le quedaban en la bolsita de tela,a otros niños de la manzana,antes de
que llegara el próximo coche urbano a la parada, y quedaban cinco minutos.

martes, 28 de octubre de 2008

Uberfil Atigas Viera y su "Constante Pasión Literaria"

El rubro literario sin duda que cuenta con un amplio espectro de escritores (en Uruguay), en el Departamento de Soriano uno de los casos es el que refiere a la actividad del joven Uberfil Artigas Viera Oroná de 36 años de edad, nacido en Mercedes el 6 de marzo de 1970, pero desde muy pequeño transcurrió su niñez y parte de su adolescencia en la histórica Santo Domingo de Soriano. Allí cursó estudios en la Escuela N 6 Maestro Luis Sampedro, luego en la N 69 de Paraje Buena Vista,donde también trabajaba ayudando a sus padres que oficiaban de caceros en el establecimiento "Arenales". Posteriormente retornó a Villa Soriano donde prosiguió sus estudios en U.T.U.